Cómo fabricamos nuestras tapas metálicas

Precisión, control y sostenibilidad
En Joaquín Alberto S.A. llevamos más de 40 años fabricando soluciones de embalaje industrial con un compromiso claro: ofrecer envases sostenibles, homologados y adaptados a cada cliente.
Todos los elementos que componen cada bidón son meticulosamente fabricados siguiendo altos estándares de calidad, control y seguridad.
A continuación, te explicamos cómo fabricamos las tapas metálicas de nuestros bidones kraft, una de las partes más importantes para asegurar un cierre seguro.
Paso 1: Desbobinado del acero en bobina

Todo comienza con una bobina de acero, seleccionada cuidadosamente para cumplir con estrictos requisitos de resistencia, elasticidad y otras propiedades mecánicas específicas según el producto final. Esta materia prima es esencial, ya que define la calidad estructural del envase desde su origen.
Una vez en planta, la bobina se coloca en una línea de producción totalmente automatizada, donde se desenrolla de forma continua hasta convertirse en una larga tira de chapa metálica. Este proceso no solo permite alimentar el resto de la línea sin interrupciones, sino que también garantiza una tensión constante en el material.
Durante este desenrollado inicial, se controla milimétricamente el grosor de la chapa, ya que cualquier variación afectaría directamente a los procesos posteriores de corte, conformado y ensamblado. Por ello, este primer paso no es solo el inicio de la fabricación, sino una fase crítica para asegurar la uniformidad, estabilidad y precisión de todo el producto final.
Paso 2: Corte por prensa de alta precisión

La segunda fase del proceso es donde se combinan la precisión tecnológica y la fuerza mecánica. Una prensa industrial de alto rendimiento actúa directamente sobre la tira continua de chapa metálica, cortando cada tapa sin necesidad de manipulaciones intermedias. Este corte automatizado no solo optimiza el tiempo, sino que asegura una calidad constante en cada pieza.
Gracias a este sistema, se obtienen:
- Diámetros exactos, perfectamente compatibles con nuestros distintos modelos de bidón kraft, lo que garantiza un ensamblaje preciso y sin ajustes adicionales.
- Bordes uniformes y seguros, fundamentales para un cierre eficaz y seguro en fases posteriores del proceso.
- Alta eficiencia, con una capacidad de producción de cientos de tapas por minuto, sin comprometer la precisión ni la calidad del acabado.
Una vez cortadas, las tapas pueden pasar directamente a ensamblaje o almacenarse temporalmente, según las necesidades logísticas del momento.
Paso 3: Detección automática de defectos

Una vez cortadas, las tapas pasan por un sistema de control inteligente equipado con tecnología de visión artificial. Este sistema actúa como un filtro de precisión milimétrica, diseñado para asegurar que solo las piezas que cumplen con todos los estándares de calidad continúan su camino en la línea de producción.
¿Cómo funciona?
- Cámaras de alta resolución capturan imágenes detalladas de cada tapa en tiempo real, sin ralentizar el proceso productivo.
- El sistema compara cada imagen con patrones de referencia previamente definidos en el software, analizando medidas, forma y acabado superficial.
- Se detectan de forma automática defectos como:
- Rayaduras, incluso las más sutiles.
- Roturas o deformaciones, visibles o estructurales.
- Variaciones mínimas en la tonalidad del fleje, que podrían indicar un problema en el recubrimiento o el material.
- Rayaduras, incluso las más sutiles.
- Las tapas que presentan alguna anomalía se desvían automáticamente del flujo, sin intervención humana.
Este paso es clave para asegurar que cada tapa que llega a tus instalaciones no solo es funcional, sino impecable, cumpliendo con los estándares de calidad, seguridad y estética que exige tu marca.
¿Por qué es importante saber cómo se fabrica una tapa metálica?
Porque preguntar al inicio de cualquier proceso de compra de material industrial es un signo de responsabilidad. Especialmente si tu empresa trabaja en sectores que requieren una especial atención al embalaje.
- Industria química y farmacéutica: donde se requiere estanqueidad, resistencia y homologación ADR u ONU.
- Agroalimentario y bebidas: donde las tapas deben evitar contaminaciones y cumplir requisitos sanitarios.
- Logística, reciclaje o cosmética: donde cada detalle suma en sostenibilidad y eficiencia logística.
Entender el proceso de fabricación no es solo una cuestión técnica, es una ventaja estratégica. Conocer cada etapa te permite tomar decisiones más informadas y precisas, especialmente si formas parte de la cadena de suministro, compras industriales o gestión de calidad.
Concretamente, te ayuda a:
- Evaluar la calidad real del producto, no solo por su aspecto final, sino por cómo ha sido fabricado, qué materiales se han utilizado y qué controles ha superado.
- Preguntar con criterio sobre aspectos clave como la personalización del embalaje, el cumplimiento de normativas sectoriales (como FDA, ADR o EUDR) o el impacto ambiental del proceso y los materiales.
- Comparar proveedores de forma objetiva, valorando no solo el precio, sino también la trazabilidad, la flexibilidad y la capacidad de adaptarse a las necesidades específicas de tu empresa.
En definitiva, conocer el proceso te convierte en un cliente más exigente, más informado y con mayor capacidad para construir relaciones de suministro sólidas y alineadas con tus valores.
¿Son sostenibles nuestras tapas metálicas?
Sí. En Joaquín Alberto apostamos por un diseño responsable desde el primer componente. Cada tapa metálica que fabricamos forma parte de un enfoque integral orientado a la sostenibilidad. Nos aseguramos de que cada elemento de nuestros bidones contribuya a una cadena de valor más limpia y eficiente.
Nuestras tapas metálicas son:
- Reciclables, gracias a su composición y facilidad de separación del resto del envase.
- Reutilizables, siempre que el uso final lo permita, prolongando su vida útil.
- Compatibles con políticas de economía circular, al integrarse en procesos que fomentan la recuperación y transformación de materiales.
Además, están diseñadas para separarse fácilmente del cuerpo de fibra kraft, lo que permite una clasificación eficiente de residuos y facilita su reciclaje en canales especializados. De este modo, ayudamos a nuestros clientes a cumplir con sus propios objetivos de sostenibilidad, reducción de residuos y cumplimiento normativo
Una tapa, muchos impactos
Puede parecer un componente pequeño, pero la tapa metálica es fundamental para la seguridad y funcionalidad del bidón. Por eso, en Joaquín Alberto no la consideramos un accesorio, sino una pieza estratégica del embalaje industrial.
¿Quieres saber más sobre nuestras tapas o recibir una muestra? Contacta con nuestro equipo desde la sección de Contacto o consulta nuestras soluciones en productos.
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